Dolor abdominal, diarrea persistente, sangrado, urgencias constantes y brotes impredecibles forman parte de la vida cotidiana de quienes padecen Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), un grupo de patologías crónicas que incluye la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la colitis indeterminada. Pero además de convivir con síntomas incapacitantes, muchos pacientes enfrentan serias dificultades para acceder a sus tratamientos.

En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, que se conmemora cada 19 de mayo, la Fundación Más Vida de Crohn & Colitis Ulcerosa difundió los resultados de una encuesta realizada a pacientes de distintas regiones del país. El relevamiento reveló que una de cada dos personas con EII tuvo problemas para acceder a su medicación. Además, el 35% debió postergar consultas médicas por motivos económicos y el 44% afrontó gastos de bolsillo por prestaciones que antes estaban cubiertas.

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La encuesta también mostró el fuerte impacto emocional de estas enfermedades: siete de cada 10 pacientes aseguraron haber sufrido más estrés debido a problemas económicos vinculados con su tratamiento, mientras que el 69% manifestó síntomas de ansiedad o depresión. La Enfermedad Inflamatoria Intestinal afecta principalmente a adultos jóvenes, aunque el 20% de los casos se diagnostican en niños y adolescentes. Aunque todavía no existe una cura definitiva, los especialistas destacan que en los últimos años surgieron tratamientos innovadores que mejoraron la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, el gran desafío sigue siendo el acceso oportuno y sostenido a la atención y a la medicación.